1. Reviví baterías de coche muertas: si te pones tras el volante sólo para descubrir que la batería de tu coche ha pasado a mejor vida, y no hay nadie alrededor para darte un empujón, puedes encender tu vehículo introduciendo dos tabletas de aspirina en la batería. El ácido acetilsalicílico de la aspirina se combinará con el ácido sulfúrico de la batería para producir una última carga. Sólo conduce hasta la estación de servicio más cercana.
2. Eliminá manchas de transpiración: antes de abandonar toda esperanza de quitar esa mancha de transpiración de tu mejor camisa blanca de vestir, prueba esto: Triturá dos aspirinas y mezclá el polvo en 1/2 taza de agua tibia. Moja la parte manchada de la prenda en la solución de dos a tres horas.
CUIDADO. Alrededor del
10 % de las personas con asma grave también son alérgicos a la
aspirina y a los productos que contienen ácido salicílico, ingrediente
esencial de la aspirina, incluyendo algunos medicamentos para el
resfrío, frutas, condimentos y aditivos para alimentos. Ese porcentaje
se eleva con rapidez de 30 a 40 % en asmáticos mayores que también
padecen sinusitis o pólipos nasales. También se ha observado
sensibilidad aguda a la aspirina en un pequeño porcentaje de la
población general sin asma, sobre todo en personas con úlceras y otras
condiciones hemorrágicas. Consulta a tu médico antes de usar
cualquier medicamento, y no apliques aspirina por vía externa si eres alérgico a ella.
3. Restablece el color del cabello:
nadar en una piscina con cloro puede tener un efecto notorio, y a
menudo desagradable, en el color de tu cabello si es un cabello claro.
Pero por lo general puede devolverse su tono anterior disolviendo seis a
ocho aspirinas en un vaso con agua tibia. Frota la solución a fondo en
tu cabello y deja la solución de 10 a 15 minutos.
4. Seca granos: aun
aquellos de nosotros que ya no somos adolescentes podemos tener granos
ocasionales. Pon fin a esas imperfecciones molestas triturando una
aspirina y humedecela con un poco de agua. Aplica la pasta al grano y
déjala un par de minutos antes de lavar con agua y jabón. Reducirá el
enrojecimiento y calmará el dolor. Si el grano persiste, repite el
procedimiento hasta que se quite.
5. Trata callos duros:
suaviza los callos duros en tus pies moliendo cinco o seis aspirinas
hasta hacerlas polvo. Agregales 1/2 cucharadita de zumo de limón y 1/2
cucharadita de agua. Aplicá la mezcla a las áreas afectadas, luego
envuelvete el pie con una toalla tibia y cubrela con una bolsa de
plástico. Luego de tener en reposo los pies unos 10 minutos, quita la
bolsa y la toalla, y lima el callo suavizado con una piedra pómez.
6. Controla la caspa:
¿tu problema de caspa te deprime? Mantenela a raya triturando dos
aspirinas hasta hacer un polvo fino y agregándolo a la cantidad normal
de champú que usa cada vez que lavas tu cabello. Dejá reposar la mezcla
en tu cabello por 1 a 2 minutos, luego enjuagate muy bien y lavá de
nuevo con champú simple.
7. Aplicá en picaduras de insectos:
controlá la inflamación causada por picaduras de mosquito o abejas
mojando tu piel y frotando una aspirina sobre el punto. Por supuesto, si
sos alérgico a las picaduras de abeja, y tenés dificultad para
respirar, presentás dolor abdominal o sentís náuseas después de la
picadura, acudí a un médico de inmediato.
8. Ayudá a que las flores cortadas duren más:
es una forma comprobada para mantener frescas por más tiempo las rosas
y otras flores cortadas: poné una aspirina triturada en el agua antes
de poner las flores. Otros artículos caseros que se ponen en el agua
para extender la vida de sus arreglos florales son: un multivitamínico,
una cucharadita de azúcar, una pizca de sal y bicarbonato de sodio, e
incluso una moneda de cobre. No te olvides de cambiar el agua del
florero cada pocos días.
9. Usala como auxiliar en el jardín:
la aspirina no sólo es esencial en el botiquín familiar, sino
también en tu jardín. Algunos jardineros la muelen para usarla como
agente para arraigar, o la mezclan con agua para tratar hongos en el
suelo. Pero tené cuidado al usar aspirina alrededor de las plantas;
demasiada causa quemaduras u otros daños a tu paisaje verde. Al tratar
el suelo, la dosis típica será media o una tableta de aspirina en 1
litro de agua.
10. Quitá manchas de huevo de la ropa:
¿te cayó algo de huevo crudo en tu ropa mientras cocinabas o comías?
Primero, limpiá tanto como puedas, y luego tratá de quitar con esponja
el resto con agua tibia. No uses agua caliente, fijará el huevo. Si
esto no quita por completo la mancha, mezclá agua y cremor tártaro
hasta lograr una pasta y agregá una aspirina triturada. Extendé la pasta
sobre la mancha y dejala 30 minutos. Enjuagá bien con agua tibia y el
huevo desaparecerá.